Jueves 9 de Julio de 2020

  • 4.9º
  • Mayormente nublado

22 de abril de 2012

SANTUARIO DE LAURA VICUÑA

El santuario, frente al Cerro Blanco (Av. El Cerro 2259), es un lugar silencioso, con algunos árboles y viento fresco, proyectado para la peregrinación y la reflexión.

 

Sus puertas siempre están abiertas y a diario asiste gente de la comuna.

Cuenta con una capilla de construcción simple, con capacidad para 100 personas, a la que se le ha agregado a un costado un ala con una sacristía y salas de reunión. Destacan aquí dos campanas de fierro fundido de 1912, ubicadas en frontis para un probable proyecto futuro; las que antes e encontraban en la torre de la capilla del liceo José Miguel Infante, luego que esta se destruyera tras el terremoto de 1985. Al frente hay una cafetería amplia y a un costado, un moderno edificio donde se hacen retiros espirituales.

El primer sitio donde se proyectó hacer el santuario queda en Angostura, pero el Ministerio de Obras Públicas exigía un camino de ingreso que costaba más caro que el santuario mismo. Luego, gracias a la donación de treinta hectáreas por parte de la municipalidad de Renca, se pudo hacer donde esta actualmente, inaugurándose el 3 de septiembre del 2000, día del aniversario de Laura Vicuña.

¿Quién Es Laura Vicuña?
Nacida el 5 de abril de 1891, fue hija de José Domingo Vicuña, un militar perteneciente a una familia de gran influencia política y alto nivel social y de Mercedes del Pino, una mujer de clase más baja. Bajo el gobierno de Manuel Balmaceda y en un clima de convulsión social, toda la familia Vicuña sufrió de persecución política. Ya con el nacimiento de la hermana de Laura y asentados en Temuco, su padre muere sin dejarles herencia. Al no tener respaldo por parte de la familia paterna, deciden huir a Argentina, buscando mejores horizontes.

Trabajando su madre como ama de llaves en la estancia de Quilquihué, su dueño, Manuel Mora comenzó a acosarla para que lo atendiera como esposa, ofreciéndole a cambio estadía y el pago de los estudios de sus hijas, que ingresaron al recién inaugurado colegio "Las Hijas de María Auxiliadora". Aquí Laura desarrollo un férreo acercamiento religioso y a la congregación en particular; en parte por herencia paterna y también como apoyo a su situación con respecto a la relación que mantenía su madre, por la que oraba constantemente.

Luego de haber sido acosada violentamente por el hacendado, pero sin haber logrado su cometido, decidió no seguir costeando los estudios de las hermanas; sin embargo el colegio accedió a mantenerlas como alumnas, aunque el principal pesar de Laura seguía siendo su madre. Fue por esto que hizo votos de entregar su vida a cambio de la salvación espiritual de su progenitora, cayendo enferma de tuberculosis a los dos meses. Antes de morir, Laura le confiesa a su madre sus votos y le pide su conversión, a lo que ella accede, para luego morir a los 12 años, un 22 de enero de 1904. 

Ya en 1955 la congregación la considera sierva de Dios y comienza su proceso de canonización. Sin embargo, por su corta edad y era difícil que fuera considerada martir.

En 1958, Ofelia Lobos, una joven religiosa de las Hijas de María se recupera de una tuberculosis terminal, luego de pedir intercesión a Laura Vicuña. Este hecho hace que se considere su caso en el Vaticano y luego de ser considerada Venerable en 1986, en el año 1988 Laura Vicuña llega a ser considerada Beata, por el Papa Juan Pablo II.

Una Organización Caritativa
La fundación Laura Vicuña, dependiente de las Hijas de María Auxiliadora, administra también otras 22 obras, relacionadas con la beata. Entre estas se cuentan oratorios, colegios, hogares de acogida, internados, etc. Atienden a más de 1.200 niñas, niños y jóvenes en situación de riesgo social, a lo largo del país. De hecho, en el mismo terreno del santuario, funciona un pequeño hogar llamado "Amor, Paz, Alegría", administrado por tres religiosas pertenecientes a la congregación.

En el centro de oración de Renca se levan a cabo una serie de actividades relacionadas con la reflexión y la difusión de la vida de la beata,  entre las que destacan la llamada "caminata", que es una peregrinación que se hace desde la plaza de Renca hasta el Santuario, donde participan tanto vecinos de la comuna, cercanos a la Beata y alumnos de los distintos colegios de la congregación de los Salesianos y de María Auxiliadora.

COMPARTIR:

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »