Jueves 9 de Julio de 2020

  • 4.9º
  • Mayormente nublado

22 de abril de 2012

El golpe al puntero: River impuso su juego y venció a Instituto

El conjunto de Almeyda ganó 1 a 0 y quedó a un punto de la cima del Nacional B; a los 11 del complemento, David Trezeguet abrió el marcador en Núñez; la Gloria terminó con uno menos por la expulsión de Damiani; mirá el gol. Por Alberto Cantore

 

Una actuación ideal, de esas que le dan forma a una jornada pletórica, se regaló River en el Monumental. En un partido con características de final, determinante para entender las aspiraciones de ascenso, el juego y la actitud avasallante que enseñó el equipo provocaron, como pocas veces, contagio y desahogo en la gente. La jerarquía y los antecedentes del rival resaltan el valor de la victoria, porque las virtudes individuales y colectivas que convertían al puntero Instituto en el mejor de la categoría quedaron reducidas a un puñado de buenas intenciones. Fue gozo y justo festejo el que se desató en Núñez, después del triunfo 1-0, con tanto de Trezeguet; fue un éxito con sabor a poco, porque la superioridad resultó abrumadora y sólo las atajadas de Chiarini y el travesaño se interpusieron para redondear una diferencia más amplia.    Se despojó de los miedos River, se quitó aquellos agentes externos que tanto lo mortifican. Disimuló que por primera vez empezaba la fecha fuera de los puestos de ascenso directo. El éxito de Central, que lo descendía al tercer escalón de la tabla de posiciones, sirvió de combustible espiritual y futbolístico para una formación que arrancó con movimientos tibios y desajustados. Fueron minutos de zozobra, en los que el uruguayo Sánchez no se encontraba en su nueva función de lateral-volante; en los que Ponzio y Cirigliano llegaban tarde para interceptar la línea ofensiva rival; en los que aquellos que debían generar juego eran espectadores. Fue el único pasaje del encuentro en el que Instituto se sintió cómodo, seguro, dominante.    La actitud pasiva de River terminó cuando entró en escena el venezolano César González -desequilibrante y eje de las acciones de mayor riesgo, entre ellas el gol-, que desbordó por la izquierda y asistió a Trezeguet; pero Chiarini se lució y devolvió el remate. Fue una alerta que encendió a River y atemorizó a los cordobeses, que sintieron el poder de fuego y la intensidad que, desde entonces, le impusieron los millonarios al desarrollo

El empuje de Ponzio, por momentos demasiado febril; la mente fría del Maestrico González para jugar sin complejos ni ataduras un partido caliente; el sacrificio de Cavenaghi, que se alejó del área para participar de la elaboración, cediéndole a Trezeguet la presencia en el área, visto que el francés tiene la sintonía fina de la que está careciendo el Torito en este tramo del torneo, fueron los argumentos con los que River atropelló a Instituto, que perdió la brújula. 

El gol, una definición poco ortodoxa pero efectiva de Trezeguet, derrumbó el dique de contención al que recurrió el puntero para contener el aluvión ofensivo de River. La expulsión de Damiani les allanó, aunque no hacía falta, el camino a los millonarios para redondear la mejor actución del equipo en la temporada. El triunfo no sólo esperanza con lograr el objetivo de ascender: la ilusión incluye el título de campeón. 

COMPARTIR:

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »