Mariana Gomez, que fue golpeada y detenida en el Centro de Transbordo en octubre de 2017 tras una discusión con los policías, a los cuales no les cayó bien su exposición pública, está acusada de "resistencia a la autoridad" y "lesiones graves".

 

El próximo martes será la segunda audiencia del juicio oral y público en contra Mariana Gómez en el Tribunal Oral Criminal Nº26, en el edifico judicial de la calle Paraguay.

Se la acusa por un confuso episodio ocurrido en 2017 la estación de Constitución que involucró a efectivos de la Policía de la Ciudad. Según Mariana, fue arrestada por besarse mientras fumaba con su pareja en la estación de Constitución.

Videos y pruebas aportadas por las partes ocuparán el centro de la escena el litigio en los tribunales porteños, que tiene como acusada a una joven de 26 años que charlaba con su esposa, mientras ambas fumaban, en la estación Constitución, y que terminó detenida y acusada por "resistencia a la autoridad" y "lesiones graves"

Como ocurrió el miércoles último, en la primera jornada del debate, estará estará sentada en el banquillo de los acusados Mariana Gómez, quien, al igual que su pareja, Rocío Girat, que declaró ese día como testigo, argumenta que se trata de un caso de lesbofobia y violencia institucional, en un lugar donde muchas personas suelen fumar pero en el que se habrían "ensañado" con la "más visiblemente lesbiana" de ellas. 

En la convocatoria fijada para las 11 en el cuarto piso de la sede judicial ubicada en la calle Paraguay 1536 del barrio porteño de Recoleta, nuevamente será improvisada una sala de audiencias en el despacho de un magistrado, y allí estarán de un lado la jueza Marta Yungano, del Tribunal Oral en lo Criminal y Correcional 26 de la Capital Federal, en el medio la acusada y su abogado, y, del otro lado, la fiscal Diana Goral. 

Según indicaron fuentes judiciales, la audiencia de este martes estará dedicada a incorporar "pruebas faltantes", entre ellas distintos videos con filmaciones sobre el hecho aportados por la defensa y por la fiscalía, y una pericia del Cuerpo Médico Forense.

Como ocurre en algunas oportunidades, existe la posibilidad de que en el transcurso de la misma audiencia, todos los videos cuya incorporación a la causa sea aceptada por la jueza a cargo del debate, sean visualizadas en la sala. 

Cumplido ese paso, también podría ser leído el contenido de la pericia médica y, finalmente, se fijaría fecha y hora para la última audiencia, en la que -como es de rigor- será el turno de los alegatos y, finalmente, del veredicto. 

Del mismo modo en que lo hizo al finalizar su declaración indagatoria en el juicio, Mariana Gómez insistió durante esta jornada, con lo paradójico de su situación.

"En el 2012 yo denuncié a dos personas por abuso sexual durante 16 años y nunca llegué a juicio (en esa causa) pero sí llegué a juicio por desacato a la autoridad. Es algo de no creer cómo por una resistencia a la autoridad llegué a un juicio y porque me violaron dos personas durante 16 años nunca pude llegar a juicio", sostuvo. 

Así se refiere al abuso que sufrió, tanto ella como sus dos hermanas, de parte de su padrastro y su abuelastro mientras vivía en Olavarría, su ciudad natal. Ambos, mediante un juicio abreviado, fueron condenados a ocho años de prisión, uno de ellos, su abuelastro, Osvaldo Sosa, beneficiado con prisión domiciliaria, en tanto su padrastro, Guillermo Sosa, permanece detenido en Penal de Sierra Chica, próximo a recuperar su libertad. 

En la primera audiencia del juicio, conocido como el caso "del beso", las versiones contrapuestas del hecho quedaron expuestas en la sala, con la declaración de la imputada y de los testigos. 

"Pibe, apagá el cigarrillo", aseguran que le dijo a Gómez el policía Jonatan Rojo cuando, convocado por un empleado de Metrovías con el que había estado conversando previamente, le insistió con que dejara de fumar en el Centro de Trasbordo de Constitución, donde -también como todos los que desfilaron en el debate admitieron- mucha gente fuma pese a estar prohibido. 

A ese hecho se suman otros detalles con los que la defensa y los testigos buscan desestimar las acusaciones.

Uno de ellos es que, cuando Girat les insistía con que le dijeran adónde iban a llevarla detenida porque era su esposa, Rojo -según el relato de Gómez y de testigos- le exigió que exhibiera un documento que lo probara y así fue que ella sacó la fotocopia del acta de matrimonio, de mayo de 2016, que ambas llevan en sus billeteras. 

Mariana Gómez y Rocío Girat, durante la última marcha de "Ni una menos".

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