Gallardo decidió interrumpir la pretemporada por el mal estado de las canchas de entrenamiento. River vuelve mañana y viaja el martes para el amistoso con Nacional.

Silvio Favale

Por: Silvio Favale @SilvioFavale

SFavale@ole.com.ar

De la final de Libertadores más larga del mundo a la pretemporada más corta del mundo.

River pasó de un extremo a otro en el arranque de este 2019 y su estadía en Punta del Este terminará siendo mucho más breve de lo previsto: este viernes por la tarde pegará la vuelta a Buenos Aires, algo que en principio estaba estipulado para el viernes 17. ¿A qué se debe esta retirada abrupta del complejo Solanas? Básicamente al disconformismo de Marcello Gallardo con el estado en el que se encuentran las dos canchas del Club Punta del Este en las que debía realizar las prácticas de fútbol, algo que no se dio en los tres días que lleva la delegación en Uruguay. ¿Hubo errores en la logística y elección del lugar? ¿El factor climático fue el que complicó el estado de los campos de juego? ¿No había un plan B? ¿Era para tanto? Habrá que desmenuzar el asunto y encontrar la punta del ovillo.

Por empezar, la organización de la pretemporada de River se vio afectada por una simple razón: si no hubiesen tenido que disputar el partido ante Defensa el sábado 19, por uno de los asteriscos que le quedaron de la Superliga, MG y compañía habrían viajado a Miami para realizar allí los trabajos. De hecho, ésa fue la idea de Torneos, que le organizó esta preparación, aunque debido al poco tiempo disponible (11 días) optaron por un destino más cercano para evitar perder tiempo en viajes largos. Así surgió la chance de Punta, aunque la mano arrancó torcida… Entre noviembre y diciembre, una delegación de River (incluido un canchero) viajó hasta suelo uruguayo para observar las dos canchas del Club PDE, ubicadas a 19 kilómetros de Solanas. Y, si bien desde el vamos se encontraron con unos terrenos que eran “seis puntos”, regresaron con la promesa de que para enero llegarían a “siete u ocho”. La cuestión es que entre el fin del 2018 y el arranque del 2019 hubo lluvias a granel en esta ciudad y no hubo forma de rescatarlas. A punto tal que hoy “son un cuatro”, según le confiaron a Olé.

Así están las canchas en Punta del Este

Video: Silvio Favale, enviado especial.

Y el lunes pasado, en el primer día de trabajos en Solanas y bajo una tormenta, un par de integrantes de la delegación inspeccionó las canchas y volvió agarrándose la cabeza. Ése era el único lugar en el que podían darle a la pelota, ya que la canchita del Solanas también sufrió los efectos climáticos y, además, no cuenta con las medidas reglamentarias (tiene 90 metros x 45): sólo se utilizó una vez para hacer laburos físicos y de coordinación. Así, MG marcó la cancha, al igual que lo hizo el martes por la noche cuando le facturó a la AFA con ese “en la Selección es como que me descartaron” (ver pág. 6)...

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Se pensó en pedir el Campus de Maldonado, donde se hará el amistoso el martes (no se suspende), pero surgió otro lío: la semana pasada hubo match de Seven y el suelo sufrió las consecuencias y, con un pronóstico de lluvia a partir de hoy y durante todo el finde, no había forma de usarlo. Tachame la doble… “Nos vamos a entrenar a Ezeiza y listo”, se escuchó. Y ahí comenzaron las reuniones del CEO riverplatense. Durante el mediodía llegó Enzo Francescoli al Solanas, lo agarró a MG, se subieron al auto del manager y arrancaron. La idea principal del uruguayo era tratar de convencer al DT para que cambiara de opinión. No hubo caso: Gallardo le explicó que en estas condiciones no podía realizar las prácticas de fútbol y que quería regresar para hacerlas en el club. Así fue que ayer por la tarde le comunicaron a la gente de Torneos que se volvían a Baires. Claro, también ayudó el hecho de la cercanía, ya que en apenas 40 minutos en avión estarán del otro lado del charco. Aunque hubo un tema colateral: varios jugadores tienen a sus familias alojadas en Solanas… En fin, ahora lo que debeconseguirse es un vuelo charter que lleve al plantel a la Argentina y así aprovechar el finde (podrían tener un día libre, igualmente). ¿Y el amistoso? Se hará igual: el martes tempranito volverán a Punta, jugarán ante Nacional, descansarán allí y luego partirán, ya enfocados en el duelo contra Defensa.

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En total habrán sido apenas cinco días en Uruguay, con la pelota siempre como espectadora. Así, justo a un mes de la más emblemática de su historia, River anunció que pega otra vuelta

¿DE NIVEL? DESNIVEL...​

Olé recorrió ayer el club Punta del Este (participa del Torneo Regional) y observó que los dos terrenos tenían algunas imperfecciones. ¿Suficientes como para que el plantel de River no pudiera hacer fútbol allí? Sólo Gallardo lo sabrá… La cuestión es que en una de las canchas, con césped del tipo Bermudas y una dimensión de 105x70, estaba recibiendo algunas mejoras para intentar nivelar varios sectores (había pozos en la zona media). “El otro día llovieron casi 100 milímetros en tres horas, es demasiado. Por eso cuesta cortar el pasto y que el agua drene. Pero para mí está para jugar”, contaron allí. Y frente a esa cancha, la otra: con grama Ryegrass -césped de invierno-, una dimensión de 103x65, un sector lateral visiblemente machucado y mucho verde en el resto del rectángulo, muchos equipo del Ascenso estarían deseosos de tenerla. River, obvio, se ve que no.

Punta del Este (enviado especial).

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