En los últimos 3 años, el 83% de los flujos migratorios se concentró en la ciudad de Buenos Aires y el primer cordón del conurbano bonaerense. 

El

gobierno

nacional busca orientar los flujos migratorios hacia provincias que demanden servicios concretos de trabajo, luego de evaluar que, en los últimos tres años, se radicaron en el país 666.000 personas, el 83 por ciento de las cuales se instaló en la ciudad de

Buenos Aires

y el primer cordón del conurbano bonaerense.

Al mismo tiempo, hay varios distritos del

interior

del país analizan ofrecer incentivos para extranjeros que se radiquen en su suelo y lograr así cubrir todo tipo de demandas laborales, afirmó el director Nacional de Migraciones, Horacio García. "Si seguimos hablando del tema de las restricciones, por no tener un sistema lógico y ágil, nos perdemos de hablar del verdadero tema que es el de la mayoría de los extranjeros que vienen de buena fe al país", afirmó García, luego de que esta semana se conociera que se busca también agilizar la expulsión de extranjeros que cometen delitos en el país.

El funcionario quiere ir más allá en el debate y plantea la necesidad de orientar el creciente flujo migratorio hacia las distintas provincias del país. "Si no se resuelve el problema de la minoría de extranjeros que vienen a delinquir, no podemos pasar a este segundo paso que es direccionarlos a las provincias. Y si no resolvemos este tema, con la proyección a 10 años,

Buenos Aires

va a explotar", advirtió.

Las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut ya mantuvieron o reuniones con Migraciones y otros distritos se van sumando para acordar con la Nación incentivos para extranjeros que se radiquen en sus territorios y ofrecimientos concretos de trabajo. Médicos, ingenieros, técnicos en distintas especialidades y personal para los corredores frutihortícolas son algunas de las actividades que requieren esos provincias.

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