En la cárcel de Junín, los internos recolectan desperdicios, los transforman en cosas útiles y aprenden oficios.

Por Conrado Moreno
@conramoreno


El viaje desde Capital Federal a la Unidad Penitenciaria 49 en

Junín

fue largo y cansador, sobre todo porque llovía y la ruta estaba bastante cargada. Nunca había entrado a un penal, y justo la noche anterior había visto el último capítulo de la segunda temporada de la serie "El marginal". Si bien el motivo por el que iba a la cárcel era completamente distinto, no me podía sacar esas brutales imágenes de la ficticia prisión de San Onofre.

La razón por la que fui al penal de

Junín

era para conocer el trabajo que realizan los reclusos. Y lo que encontré me sorprendió y obligó a derribar ciertos prejuicios. A través de un convenio firmado entre el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) y el Ministerio de Justicia de la Provincia de

Buenos Aires

, comenzó a implementarse un plan de separación de residuos dentro de las cárceles bonaerenses, y la de

Junín

es un ejemplo digno de imitar. La idea surgió a partir de la gran cantidad de residuos que se generaban y acumulaban en la cárcel.

"Primero capacitamos a los internos para que conozcan la problemática de los residuos y, una vez concientizados, pasamos a la importancia de la recuperación y puesta en valor de los residuos. Al corto plazo los beneficios ya se hacen notar porque no contaminamos, cuidamos nuestro ambiente y le damos un uso a todo lo que otros consideran basura", explicó Gloria Basso, directora de Educación Ambiental del OPDS. Además, enfatizó en que todo rige bajo un fin social, donde los internos trabajan con la vista puesta en el futuro. "Son todos beneficios. Es difícil concientizar sobre un tema así, y más aún a un interno porque muchas veces no se muestran interesados. Sorpresivamente, ellos entendieron y se mostraron intrigados frente al proyecto. Además los capacitamos acá adentro para que, cuando salgan, tengan herramientas para conseguir un trabajo digno", agregó Basso.

Para Martín Boccacci, subsecretario de Planificación Ambiental y Desarrollo Sostenible del OPDS, "estas acciones generan conciencia en el compromiso que tenemos con el ambiente y además dignifica a los internos dándoles nuevas herramientas de trabajo". En ese sentido, el funcionario agregó que "la educación ambiental es uno de principales ejes de la gestión integral de residuos que impulsa la provincia".

Mareda reciclada. Ahora son sillas,perchas y juguetes. (Paredes-Crónica)

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