Anunció que tomará esa medida si las cosas se salen de control. Además acusó al gobierno de México por la situación. 

Va por todo. El presidente yanqui radicaliza su férrea postura antiinmigratoria y ya no sólo apunta a detener a los miembros de la caravana de centroamericanos instalada en Tijuana, en el noroeste de México, sino que también amenazó con cerrar toda la frontera sur de su país. Además, acusó al gobierno azteca de perder el control de la situación.

"Si se llega a un nivel en el que perdemos el control o personas pueden resultar heridas, cerraremos el ingreso al país por un tiempo. Me refiero a toda la frontera", advirtió el magnate. Lo dijo durante un contacto con la prensa en su residencia de Florida, en el marco del Día de Acción de Gracias, donde insistió: "Toda la frontera".

Tras acusar al gobierno mexicano de no haber podido controlar el avance de la caravana, el magnate, de inmediato, justificó su amenaza en la supuesta presencia de "delincuentes tremendamente peligrosos" entre los migrantes que partieron desde Centroamérica, en busca de una vida mejor.

Su destino no les importa y la orden ya está dada: los militares podrán tirar a matar. "Espero que no tenga que hacerlo", dijo, pero se justificó: "No tengo opción, porque están lidiando con mala gente".

Un permiso peligroso

El uso de armas letales fue autorizado el miércoles por el gobierno yanqui. Según se indicó, los militares podrán "realizar aquellas actividades de protección militar" que el secretario de Defensa "determine que son razonablemente necesarias", para proteger la frontera. Entre ellas, "una muestra o uso de la fuerza (incluida la fuerza letal, cuando sea necesario), control de multitudes, detención temporal y cacheo superficial".

Esta orden llegó luego de que los servicios de inteligencia de

Estados Unidos

advirtieran que la llegada de los migrantes al punto fronterizo podría generar incidentes, por lo que les resulta imperioso proteger la integridad de la frontera y el personal federal, confirmó a la agencia Sputnik un vocero del Departamento de Defensa.

En total, el gobierno yanqui desplegó 5.900 soldados en la frontera sur para contener la caravana que partió desde Honduras el 13 de octubre pasado.

A las "piñas"con la Justicia

Si algo le faltaba a Trump era pelearse con el presidente de la Corte Suprema. John Roberts se convirtió el nuevo blanco de los dardos del republicano, luego de que la Justicia fallara en contra de sus políticas migratorias. Por eso, aseguró: "Los jueces no deben legislar sobre seguridad en la frontera o en ningún otro lugar. Ellos no saben nada del tema y están haciendo inseguro a nuestro país".

Por eso, pidió que les den mayor libertad de acción a las fuerzas armadas, ya que, de lo contrario, "sólo habrá un loquerío, caos, heridos y muerte".

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »