Sí, viva la democracia. Me dirijo a usted para que la haga suya: para que la viva. No aludo a asambleísmos o a decisiones colectivas y directas. Me refiero a saber respetar al otro, saber dialogar, a saber pactar. Contrariamente a lo que sostenía Carl Schmitt en El concepto de lo político (1932), la vida política no puede, no debe cimentarse en amigos y enemigos. Debe fundamentarse en la controversia civilizada, sabiendo todos que la propaganda forma parte de la persuasión; sabiendo todos que la caverna nos hace ver sombras…

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