Te contamos lo que hay detrás de este nuevo "descubrimiento" del que tanto se viene hablando

tante seguido), la noticia de la existencia de sensaciones sexuales grandiosas que desconocemos se propaga por los medios con la velocidad de una primicia. Por estos días, esta noticia llegó con el nombre de "triorgasmo" (o "trigasmo"), "triple orgasmo" u "orgasmo de la tercera dimensión", de la mano de la "especialista" Ava Cadell. Cuando leímos acerca de este nuevo "descubrimiento", el cual se definía como una "bomba atómica de placer" destinada a "romper nuestro récord de goce", nos miramos desconcertadas. Como si en algún lugar hubiera una gran fiesta a la que nadie nos invitó... ¿Esto existe? ¿Acaso hay mujeres que saben algo que nosotras no sabemos? No hay de qué avergonzarse. No importa qué tan bien conozcamos nuestro cuerpo, el concepto del orgasmo femenino es una novedad del mundo moderno: no fue hasta que llegó el siglo XX que se dejó de poner en duda su existencia, para empezar a valorarlo y a investigarlo. Si tenemos en cuenta que lo no nombrado no existe, no sería tan loco pensar que recién ahora, cuando las mujeres disfrutamos de una voz fuerte, empiecen a aparecer clasificaciones especiales para sensaciones que no estaban en el radar de nadie. Pero vayamos al grano: el triorgamo, ¿existe o es puro chamuyo? Nos pusimos como Sherlock Holmes a hacer un research exhaustivo y, como dice el dicho, nada es lo que parece. Primero, decirte que usamos muchas comillas porque tanto quien lo descubrió como el propio descubrimiento dejan bastantes dudas. Segundo, precisar, para tu tranquilidad y la nuestra, que el concepto "triorgasmo" no se refiere a una explosión orgásmica por partida triple sino que se define como la manera de llegar al orgasmo a través de la penetración vaginal y anal y la estimulación del clítoris en simultáneo. En criollo: es un método para llegar al orgasmo y no un nuevo tipo de orgasmo. Con esto aclarado, vamos por más: salimos a averiguar de la mano de expertos en el tema y estas son las cosas de las que nos enteramos en el camino. NO EXISTEN "TIPOS" DE ORGASMO, EXISTE EL ORGASMO Este es un malentendido que se arrastra desde la época de Freud, cuando se creía que la mujer podía acceder al clímax de dos maneras: por penetración o por estimulación del clítoris, y que eso daba como resultado dos tipos de placer distintos. Hoy, se sabe que el orgasmo es uno y consiste en la liberación de la sangre que se acumula en la zona durante la fase de la excitación, a través de contracciones involuntarias que se extienden por diversos grupos musculares. Lo que sí hay son muchas formas de llegar a ese resultado. Más allá de que todas las mujeres compartimos ciertas zonas erógenas, no existen reglas ni fórmulas para alcanzar nuestra cima de placer. Y esta es la primera razón para desconfiar del termino "triorgasmo": no existe la combinación de tres orgasmos distintos, pero sí tres maneras o más de llegar a un orgasmo. Si vamos a llamar a esto "triorgasmo" entonces también podemos hablar de "cuatriorgasmo", "pentaorgasmo" y así... Más roce no significa necesariamente más placer. Como te contamos, la indicación para la llegada al triple orgasmo es combinar la penetración vaginal con la anal y la estimulación clitoridiana ¡en simultáneo! Si bien es cierto que algunas mujeres pueden encontrar esto excitante, también es verdad que muchas, muchísimas otras, pueden sentirlo, como mínimo, molesto, por no decir invasivo e innecesario. La concepción de la llegada al orgasmo mediante el estímulo genital directo es un concepto bastante retrógrado y machista de la sexualidad. Las mujeres podemos tener orgasmos fortísimos con caricias, con roces, con tensión sexual. Si un hombre quiere hacer disfrutar a su compañera, no necesita comprarse un kit de sex toys para penetrarla por todos los lugares que pueda. Basta con que se tome el tiempo para conocer qué es lo que realmente le gusta a esa chica en particular. Los orgasmos pueden intensificarse, pero no siempre depende de vos el resultado. Como dijimos, es cierto que algunos pueden sentirse más fuertes que otros, pero el modo de lograrlo no es algo lineal. Hay algo muy importante que debés tener en cuenta cuando leés estas noticias: la intensidad de un orgasmo no depende solo del estímulo externo que se reciba sino del propio estado emocional, la salud, la psicología y hasta el cansancio físico. Todo influye. No se trata de una carrera: la idea es disfrutar sin llegar corriendo a ninguna parte, encontrándose con una misma y con el otro. Los términos relacionados a las explosiones y los estallidos responden a un modo masculino de pensar el placer. Cada año, miles de mujeres llegan a la consulta con un sexólogo. Ellas aseguran no tener orgasmos. No sienten explosiones, no ven estrellas, no estallan. Por el contrario, muchas de ellas implotan, sienten latidos, contracciones internas que son casi imperceptibles a la vista de sus compañeros. Algunas están efectivamente teniendo orgasmos, solo que su relato no coincide con el que les cuentan los medios y eso las confunde. Como te explicábamos, el lenguaje femenino alrededor del sexo está aún por construirse. Expresiones como "me la baja" o "le doy" son parte de esta lógica masculina para pensar el sexo y solo sirven para confundirnos. El triorgasmo también forma parte de este discurso salvo que te lo adueñes y lo resignifiques: si te tienta este método tripartito de llegar al clímax, probalo, experimentá, pero desde tu propia construcción del placer y exploración personal. OJO CON EL #PORNEDUCATED Internet nos abrió el acceso a mucha información sobre absolutamente todo, pero también a mucha confusión. El hecho de que aprendamos o de que nuestros compañeros aprendan a través de la pornografía nos expone a representaciones equivocadas de los encuentros sexuales. La idea de que hay que llevar a una mujer a un triorgasmo (como si se tratara de una competencia) o de que más siempre es mejor es muy porno. Foto Corbis. En la carrera por ser grandes bestias sexuales, nos convertimos en devoradoras de información tan prometedora y tan falaz como esta. Y quizás hasta nos juzgamos o frustramos por mandatos sexuales y sociales que poco y nada tienen que ver con un placer real. La pornografía puede ser motivadora, pero, sin duda, lo mejor que podemos hacer es tocar menos la pantalla del celular o de la computadora y más nuestros cuerpos, para conocernos y conocer al otro sin que intermedien representaciones extrema. LA MENTORA DEL CONCEPTO ESTÁ FLOJA DE PAPELES Las notas citan a una "especialista". Ella se llama Ava Cadell y no resiste un googleo. Comenzó como actriz, se volvió mediática y se graduó del Instituto Avanzado de Sexualidad Humana de San Francisco, una escuela no certificada. El hecho de que no esté certificada significa que no está avalada por el Estado norteamericano y que su título no se considera apto por no responder a los estándares exigidos por las comunidades académicas de ese país. Sin embargo, hoy se pasea por programas de TV dando tips sobre sexo y para parejas, que también exhibe por YouTube. Tiene siete libros en su haber, en los que expone teorías de su propia escuela. Sí, como leíste, Cadell también se dice fundadora de Loveology University, una "universidad" tampoco acreditada cuya página de Internet lleva años caída. Aunque pudiese resultarnos interesante tanto leerla como escucharla, su falta de sostén científico nos alerta y pone sobre la mesa cómo esta noticia, ultradifundida en el mundo, sobre todo en las revistas y portales femeninos, proviene de una fuente, por lo menos, dudosa. . Expertos consultados: Silvina Valente , sexóloga y Enrique de Rosa, sexólogo. Foto de Natalia Zaidman. Producción de Soledad Jaureguy. ¿Conocías el concepto de triorgasmo? Te recomendamos también: ¿Sí o no al sexo de reconciliación? y ¡Soltá los ratones!

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »