La Conmebol decidió apartar a Rodney Aquino, quien participó en aquel partido y que se encontraba en Chile por el certamen continental, no dirigirá hasta que se aclare la situación

Los escándalos no se detienen en el universo del fútbol. El alcance no tiene límites. Una nueva noticia que abre interrogantes: Rodney Aquino, uno de los asistentes de Carlos Amarilla en el juego entre Corinthians y Boca, por la Copa Libertadores de 2013, encuentro que quedó bajo sospecha tras el diálogo entre Grondona y Abel Gnecco, ya no dirigirá en esta Copa América.

El línea paraguayo fue suspendido por la Conmebol, porque su nombre quedó bajo la lupa por el partido que clasificó a los de Carlos Bianchi a los cuartos de final. "Salió bien al final, no lo quería nadie a este loco de mierda (...) el refuerzo más grande que tuvo Boca en el último año fue Amarilla", la voz de Grondona al teléfono despertó las sospechas.

La Comisión de Árbitros de Paraguay, a través de un comunicado, había anunciado la suspensión provisional de Amarilla y a Aquino. Por eso, anoche la Conmebol hizo lo mismo con el asistente, que estuvo en el último partido de la etapa de grupos, en el Monumental de Santiago, en el triunfo por 2-1 de Brasil sobre Venezuela, como primer asistente del árbitro Enrique Cáceres.

Aquino no volverá a dirigir en la Copa América y no podrá actuar hasta que "se aclare su situación", respecto a las escuchas telefónicas que se conocieron a partir de la investigación de la AFIP por triangulaciones fraudulentas en los pases de varios jugadores.

Fuente: Canchallena

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