Dijo que, pese al empate, "no hay mucho que modificar"; metió a Tevez e Higuaín con el objetivo de liquidarlo y no pudo; "Nos faltó dormir el partido", dijo Leo; Uruguay, en el horizonte

Salió al campo de juego con la serenidad que lo caracteriza. Buzo azul de la selección, jogging del mismo color, anteojos y un agua mineral que dejó al borde del campo de juego. Vivió casi todo el partido parado, al costado del campo, para poder ver bien de cerca cada detalle. Relajado en el primer tiempo, tensionado en el segundo, se fue de la cancha rápido apenas el árbitro marcó el final. Un claro gesto de bronca en su rostro luego de un empate que se dio con sabor a derrota paraGerardo Martino.

El Tata se mantuvo fiel a su libreto, su idea y su estilo, de principio a fin. Le costó más de la cuenta, ya que no supo adaptarse al cambio que propuso Paraguay, ante todos los pronósticos. Con las manos cruzadas en la espalda, vio el partido al límite del corralito. De vez en cuando una protesta contra el árbitro, más de una charla con el juez de línea, un poco de agua y a seguir como al principio, calmo, de brazos cruzados. Ordena el fondo de la cancha, aplaude a la Pulga y grita el primer gol con el banco de suplentes. Salta cuando cobran penal sobre Di María y con los suyos ve el tiro de Messi que termina en el segundo tanto de laselección.

 

No hay mucho por modificar, si lo que debemos es analizar que hicimos mal

 

Su andar comenzó a cambiar con el gol de Haedo Valdez, su sonrisa se volvió en una mueca de preocupación. Sus quejas con el línea aumentaron, los pedidos a los jugadores también. Llamó a Tevez e Higuaín, charló largo con ellos. Lo mismo hizo con Biglia. Bajó los brazos y se sentó en el banco al empatar el partido Barrios. Terminó y salió rápido del campo de juego, con bronca. Así vivió el partido Martino.

"No hay mucho por modificar, si lo que debemos es analizar que hicimos mal", evaluó el entrenador tras la igualdad. Destacó el funcionamiento colectivo del primer tiempo, argumentó que la selección no fue eficaz a la hora de concretar las jugadas que generó y señaló que le preocupa el retroceso del equipo, es decir cómo se acomoda a la hora de defenderse cuando pierde la pelota.

Martino y un partido con dos caras.  Foto: LA NACION  / Fabián Marelli

Viendo lo que sucedió ante Paraguay en el segundo tiempo, desde dentro de la cancha el pensamiento fue otro. "Nos faltó dominar el partido cuando ellos se venían. Hicimos un gran primer tiempo, pero pecamos de no tener más la pelota", evaluó nada menos queLionel Messi al terminar el partido. "Fuimos poco inteligentes", remarcó el Kun Agüero."No había motivos para poner en riesgo el resultado", declaró Javier Mascherano.Claro, ninguno criticó, ni mucho menos, al entrenador, pero si la observación estuvo en que la selección perdió el control del partido y los cambios no ayudaron a frenar los avances paraguayos.

Messi remarcó que la selección debió controlar la pelota y así evitar que la albirroja pueda llegar con peligro al arco de Sergio Romero. Los dos primeros cambios del Tata fueron Carlos Tevez y Gonzalo Higuaín porJavier Pastore y Sergio Agüero. Según el propio entrenador explicó, sacó un hombre de juego como el volante de PSG y al Kun, de explosión en la primera parte, por dos pesos pesados a la hora de convertir. El Apache, sin embargo, se movió lejos del área, más centrado en generar las situaciones. "El objetivo fue cerrar el partido con ellos, buscar concretar alguna situación", explicó Martino. Pero con ellos, la Argentina apenas tuvo dos: un remate de Di María, previa conexión con el Pipa y Carlitos, que atajó Silva. La segunda fue un cabezazo del campeón de Italia, desviado.

La tercera variante fue Lucas Biglia, quien llegó con molestias físicas, por un Banega que sorprendió en el segundo tiempo. Mostró muy poco y llamó la atención la rapidez con la que se quedó sin energías. El cambio tampoco funcionó, incluso en el gol del empate, el hombre de Lazio quedó cubriendo a Da Silva, uno de los de mejor juego aéreo en Paraguay.

Si bien el empate se dio en el primer partido, el propio Martino reconoció que hay cosas que ajustar para evitar que una situación así vuelva a suceder. Fue un llamado de atención, una alerta que se encendió para la selección argentina. El martes jugará ante un Uruguay que venció a Jamaica, y deberá mostrar todo lo bueno del primer tiempo para que a futuro, el panorama no se complique más.

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