Sacerdotes dicen empero que sin los aportes de fieles no pueden mantener los templos. Las tarifas varían de acuerdo con las zonas. El costo para una boda ronda los $600

 

 

Mariana Gil
gil.mariana@diariouno.net.ar

Mientras el papa Francisco criticó el cobro de los sacramentos por parte de la Iglesia Católica, en Mendoza los sacerdotes aseguran que el pago es voluntario y con un tope máximo de $830 para la celebración de los casamientos. Para los bautismos, comuniones y confirmaciones no hay tarifas establecidas y las colaboraciones quedan a criterio de la intención de los fieles. Además, admiten que sin esos aportes al igual que el de las ofrendas no podrían solventarse los gastos de la infraestructura de los templos.

Desde el Arzobispado, su vocero, Marcelo De Benedectis, opinó que todos los bautizados deberían ser responsables de la obra evangelizadora de manera estable y constante, y no sólo colaborar quienes van a pedir un sacramento.

“Eso requiere de educación y un cambio de mentalidad. En la actualidad, el aporte que hacen quienes reciben el sacramento del matrimonio es para ayudar a la Iglesia, y con todos los costos que significa organizar una boda la cifra no es una barbaridad. Además siempre hay una actitud pastoral sobre las posibilidades de cada persona”, remarcó De Benedectis. Acotó que no es fácil hacer un cambio de este tipo y que comparte la idea del papa Francisco de que no tiene que ser un comercio.

Juan Pablo Dreidemie, cura párroco de la iglesia San Miguel Arcángel, de Las Heras, consideró que también apoya el mensaje del papa Francisco pero que hay que comprenderlo en el contexto europeo. “ Acá nunca se han cobrado los sacramentos, pero en la Iglesia no tenemos subsidios del Estado y se sostiene con el aporte de los fieles, a quienes cuando reciben un sacramento se los invita a hacer una ofrenda porque con eso se paga la luz, el agua, el personal de secretaría y la limpieza, entre otras cosas”.

En tanto, en la celebración de los bautismos se pasa la canasta y es libre el aporte, pero para el matrimonio existe un monto orientador para colaborar por un servicio, que lo establece el Arzobispado para cada parroquia. Pero si alguien no lo puede pagar no es un impedimento o condición para recibir el sacramento, aclaró el sacerdote.

Según el cura, en esa iglesia por fin de semana recaudan de las ofrendas unos $4 mil, que al mes significan unos $16 mil, que alcanzarían para cubrir con lo justo los gastos fijos. En otras parroquias, como la San José de Guaymallén, aseguran que tienen que recurrir a distintas estrategias como rifas y hacer malabares para mantener la infraestructura.

“A veces por un solo ramo de flores pagan el mismo monto que les pedimos en la Iglesia”, añadió el cura.

“Colaboración”
También se sumó la voz del padre Carlos Romero, de la iglesia Nuestra Señora de la Consolata, quien dijo: “Estoy de acuerdo con que no se cobren los sacramentos, y hay que aclarar que el arancel que se pide por algunos de ellos, por ejemplo en el bautismo, es una colaboración voluntaria. Y el del matrimonio es un arancel dispuesto por cada diócesis, no es cobrar sino pedir un aporte para el sostenimiento del culto”.

En el caso particular de esta parroquia determinada por la zona donde está ubicada y que en el imaginario colectivo no figura en la lista de las parroquias catalogados como top, tiene muy pocos casamientos. Por año rondan entre los 20 y 30. El arancel del sacramento es más bajo y cuesta alrededor de $300.

De todos modos, los sacerdotes coincidieron en que por lo general la mayoría de los fieles no se niegan al aporte de los aranceles.

“Lo que falla es una buena comunicación de los curas, o las secretarias del porqué se pide esto”, reforzó Romero.

En sintonía, Manuel Geras, sacerdote de la parroquia San José, manifestó que les cuesta cubrir los gastos fijos y que los fieles tienen poca conciencia para sostener el culto. Frente a esto, y sumado a que se encuentran en déficit, es que apelan a rifas o ferias de platos con la comunidad eclesiástica, entre otras acciones.

“Es verdad que no tendría que existir relación entre los sacramentos y lo económico, pero también es necesaria la conciencia del cristiano de mantener su culto”.

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »