Dolores Montero, Wedding planner. "Trato de que las bodas sean típicamente argentinas, con el Malbec y la carne asada como íconos. Y los lugares elegidos son bodegas”, dice.

        1 de 3

RELAJADA. DOLORES LLEVA MÁS DE 20 AÑOS DE EXPERIENCIA EN EL TRABAJO CON EXTRANJEROS. DICE QUE ES FUNDAMENTAL LA CONFIANZA Y CONOCERSE.

Fuente: Juan Manuel Ábalos / Diario UNO.

 

 

Por Laura Zulián
zulian.laura@diariouno.net.ar

Dolores Montero (43) tiene por profesión, vocación y trabajo la tarea de hacer que una fiesta sea perfecta. Durante meses prepara, ordena y organiza cada detalle, desde lo más superficial hasta lo más profundo para que nada falle. Dolores es una wedding planner, pero no una más. Ella organiza bodas de extranjeros en Mendoza.

Comenzó con un emprendimiento propio en el que empezó a hacer turismo receptivo, es decir traer extranjeros a Mendoza.

Por sus conocimientos y su experiencia en este proyecto, un día le preguntaron si se animaba a organizar una boda en Mendoza y sin dudarlo dijo sí.

Con la experiencia exitosa de aquel primer casamiento, abrió My Mendoza Wedding, empresa en la que se encarga de organizar los casamientos de los turistas que eligen la provincia para venir a vivir un momento inolvidable de sus vidas.

Es traductora de inglés, pero de un trabajo saltó a otro y la vida la llevó a ser hoy una empresaria independiente.

–¿Cómo comenzaste con esta tarea?
–Por mi trabajo en turismo receptivo la mayoría de mis pasajeros son americanos y extranjeros. Así fue como una pareja vino, se enamoró de Mendoza y decidió casarse acá. Me preguntaron si tenía problema en hacer un casamiento y les dije que no. Así que arranqué con ese primer casamiento, que fue bastante grande e interesante. Fueron como 60 personas de Estados Unidos. Después de ahí me empezaron a surgir otros pedidos y otras demandas que no eran solamente bodas, sino también por ejemplo renovación de votos o propuestas de matrimonio

–¿Sólo vienen al casamiento?
–No, cuando vienen de afuera no solamente vienen al casamiento, porque si vienen desde tan lejos siempre quieren hacer un wine tour o alguna actividad que a ellos los entretenga también acá.

–¿Qué lugares eligen para la boda?
–Trato de organizar los casamientos en lugares típicos de acá, que sean bodegas, porque venirte de un lugar tan lejos para casarte en un salón cerrado no tiene mucho sentido. La idea es que sea una fiesta bien argentina, que el menú que sea típico, siempre poniendo como ícono el Malbec y la carne. Y tratar de involucrarlos en la cultura del país. Por ejemplo, si bien Mendoza no es tan típicamente tanguera, es algo argentino. Entonces trato de involucrarlos con algo que tenga que ver con eso, según el estilo de ellos.

–¿Cuánto tiempo te lleva organizar la fiesta?
–Organizar un casamiento, desde el primer contacto, hasta la fiesta, me lleva entre 6 y 8 meses. Una renovación de votos no es tanto porque generalmente vienen los más íntimos, la pareja con los testigos y algunos amigos. Pero una boda me lleva más tiempo que cualquier otro tipo de evento porque hay toda una logística que la hacés tanto para dos como para cien personas.

–¿Cómo es el trato con los novios a la distancia?
–Tenemos un feedback que es muy importante y que para mí es lo primordial para no encontrarse con sorpresas. Hacemos desde Skype hasta fotos todo el tiempo, les envió todo lo más claro posible. El uso de las tecnologías es fundamental, y es también lo que hace que esto sea viable. Muchas veces no conocen Mendoza y hacen una previa y vienen uno o dos meses antes para definir ciertas cosas para las que tienen que estar, como la música, el menú y vienen a conocer a los proveedores –ya están elegidos– como para ellos sentirse familiarizados con el tema. En el caso de la primera boda que armé los novios vinieron un mes antes. Ellos en el medio de la fiesta se cambiaron y bailaron tango, tomaron clases con un profesor durante una semana y media seguida antes y como sorpresa para sus invitados hubo un show de tango y después ellos se cambiaron y salieron a bailar.

–¿Son fiestas costosas?
–Eso es algo muy difícil de definir. Se hace un intercambio increíblemente intenso, donde hago un análisis importante de la persona, de su perfil, de sus intereses, desde sus emociones, desde lo más profundo a lo más superficial. Siempre también teniendo en cuenta el presupuesto que cada uno tenga se pueden hacer cosas muy lindas que no sean tan caras y que se pueda disfrutar de Mendoza de distintas maneras. Igualmente siempre de lo que están dispuestos a pagar hay un 20% más que se termina gastando porque uno se va entusiasmando a medida que se va a realizando su boda. Eso hace que el presupuesto que tenían se incremente un poco más.

–¿Cómo son los días previos a la boda?
–Cuando llegan los novios vienen unos diez días antes y los alojo en un lugar que no sea un hotel, sino que sea algo un poquito más grande, para que no estén tan juntos y no se separen antes de casarse (risas). Me pongo en el lugar de ellos. Yo cuando hago un casamiento soy novia, y sobre todo poniéndome en el lugar de ella que está tan lejos para descubrir qué quiere, qué le gusta, para que se sienta cómoda.

–¿Cómo es el día de la fiesta?
–Comienzo a las 18 y por lo general son fiestas que terminan en horario porque no tienen auto ni movilidad. Yo les pongo las trafic entonces todos llegan puntuales y se van puntuales. Pongo dos horarios de salida para la gente mayor que por ahí se quiere ir antes. Todo eso está estipulado y lo saben desde el novio hasta el último invitado.

–¿Es un trabajo estresante?
–El trabajo no es estresante, a mí me encanta, porque creo que el trabajo es estresante o difícil según la pasión que uno le ponga y lo que te interese hacer. Cuando algo te gusta todo fluye más fácil. Yo tengo una personalidad comprometida, estoy acostumbrada a trabajar con gente de afuera porque hace más de 20 años que lo hago. En realidad siempre trabajé con extranjeros. Entonces entiendo muy bien lo que ellos quieren, lo que ellos esperan.

–¿Es difícil trabajar con extranjeros?
–No es más difícil trabajar con extranjeros porque son más frontales, más claros y te dicen sí o no, no te tienen a las vueltas si te aceptan, te aceptan la propuesta y si no les parece bien, no les parece. Son muy claros para trabajar, y te depositan mucha confianza porque trabajan de esa manera. No tienen la viveza criolla, son muy dóciles, respetuosos, valoran tu trabajo, no te regatean, el precio que vos ponés es lo que vos valés. Mi experiencia laboral ha sido siempre con gente de afuera.

La experiencia de Annie, quien se casó el 27 de marzo de 2013
"Organizó la mejor fiesta, de decoraciones a un banquete magnífico, fuegos artificiales y un baile de tango coreografiado”

“Ella hizo un gran esfuerzo para asegurarse de que nuestra experiencia en Argentina tanto para nosotros como para nuestros huéspedes fuese increíble”.

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »