En algunas localidades, el agua destruyó decenas de casas y subió hasta un metro y medio. Pronostican que seguirá lloviendo hasta mañana.

La furia de un temporal volvió a mostrar ayer su peor cara.

Más de 700 personas fueron evacuadas en Santiago del Estero y Catamarca luego de que el desborde de ríos y arroyos provocara un alud e inundaciones. El pronóstico es poco alentador: la lluvia se extendería al menos hasta mañana.

Catamarca sufrió la peor parte. La tormenta más fuerte comenzó el sábado a las 21 y se extendió durante toda la madrugada, pero la zona viene sufriendo precitaciones hace 7 días. El temporal llegó con vientos fuertes desde el sur, con una abundante caída de agua, truenos y rayos. Cerca de las 3, los pobladores de las localidades de Bañado de Ovanta, Alijilán, Monte Redondo, Los Altos y del departamento Santa Rosa, al este de Catamarca, saltaron de sus camas: arroyos y ríos se desbordaron y el agua entró a sus viviendas.

“ Acá había más de un metro y medio de agua, que se fue rápido, pero dejó todo arruinado”, dijo un vecino de Bañado de Ovanta, la zona más afectada.

Más de 300 personas tuvieron que ser evacuadas, mientras otras subieron al techo de sus casas para resguardarse. En total, 1.200 catamarqueños se vieron afectadas por el fenómeno. La violencia del viento tiró abajo también una línea de electricidad de media tensión que llega desde Santiago del Estero, y casi toda la zona quedó a oscuras. Poco después cayeron todas las líneas telefónicas.

Casas, autos, negocios y cientos de hectáreas de campos agrícolasquedaron anegados. Los caminos también fueron cortados por la crecida de por lo menos 15 arroyos. Al menos una decena de casas precarias, hechas de adobe y techos de chapa, terminaron destruidas.

Recién a la mañana, las autoridades provinciales pudieron llegar a la zona. La inundación causó daños severos en escuelas y hasta en el Hospital local, donde el agua arruinó equipos, instalaciones y los insumos elementales. “Hay que tener sumo cuidado por las víboras”, apuntó el titular del SAME, Norberto Bazán.

En la zona oeste de Santiago del Estero, muy cerca del límite con Catamarca, unas 100 familias fueron afectadas por el aluvión que en la madrugada de ayer arrastró barro y piedras en las localidades de Sol de Mayo y Lavalle. A la altura de Santa Catalina, en la zona de las sierras de Guasayán, un derrumbe obligó a cortar el tránsito en la ruta nacional 64, lo que provocó la incomunicación, por esa vía, entre Santiago y Catamarca.

El aluvión se produjo por las fuertes lluvias caídas sobre el cordón serrano de Los Cerrillos o sierras de Guasayán. Desbordaron dos arroyos y arrastraron tierra y piedras que afectaron a numerosas viviendas de Sol de Mayo y Lavalle e inclusive provocaron inconvenientes en la ruta provincial 24, a la altura de Sinchi Caña.

Personal de Defensa Civil, junto a la policía de la provincia, Bomberos y el GER (Grupo Especial de Rescate) permanecieron durante todo el domingo a la vera de la ruta 24, a la altura de Sol de Mayo, para asistir a los damnificados. En tanto, la policía provincial, cortó el tránsito sobre la ruta nacional 64, a la altura de Santa Catalina, 60 kilómetros al oeste de la capital santiagueña, por los derrumbes que se produjeron en Los Cerrillos que incomunicó a Santiago y Catamarca, por esta vía.

“No se registraron, en el relevamiento que hicimos, víctimas fatales. Se está llegando con asistencia desde la provincia para todas las personas damnificadas”, explicó Yaico Ahumada, jefe de los Bomberos Voluntarios de Frías, ciudad cercana a la zona afectada.

Clarín pudo constatar que no se podía ingresar, desde la ruta provincial 24, al pueblo de Sol de Mayo. Muchas casas fueron afectadas por la gran cantidad de agua y barro.

Ariel Arrieta (Catamarca) y Julio Rodríguez (Santiago del Estero, enviado especial a Sol de Mayo)

 

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