La Cámara del Crimen rechazó un habeas corpus del detenido Esteban Pérez Corradi, acusado por tráfico de drogas y lavado de dinero, quien reclamó porque su dieta excluía tres latas de atún y que la verdura le causaba “malhumor”.

La defensa del imputado presentó la acción judicial ante el presunto “agravamiento de las condiciones de detención”, derivados del supuesto incumplimiento de las condiciones alimentarias recomendadas por médicos que lo atendieron después de una huelga de hambre.

Pérez Corradi está alojado en el Edificio Centinela de Gendarmería Nacional Argentina, desde donde planteó que “sus condiciones de detención se habían agravado debido a que no se cumplía con la dieta de 3.000 calorías dispuesta por profesionales del Hospital Posadas el 16 de marzo, luego de una huelga de hambre”.

El detenido sostuvo que la dieta “debería constar de tres latas de atún, huevos, dos o tres bifes en cuatro comidas” y explicó además que “la verdura le ocasionaba malhumor”.

Pérez Corradi aclaró que “lo único que deseaba era que se cumpliera con el régimen propuesto”.

Los camaristas Marcelo Lucini y Mariano González Palazzo replicaron que Pérez Corradi recibe en prisión “una dieta equilibrada, reemplazándose solo el atún exigido por carne vacuna, huevos, pollo, pescado, frutas y vegetales”.

Ello “cubre los nutrientes necesarios para una buena alimentación”, añadieron, al ratificar el rechazo del habeas corpus.

En marzo pasado, la Justicia había rechazado otro “habeas corpus” presentado por Pérez Corradi, en el cual reclamaba a las autoridades penitenciarias por un colchón con resortes y que le permitieran estudiar una carrera universitaria.

Pérez Corradi está preso desde el pasado 19 de junio, cuando fue capturado mientras permanecía prófugo en Paraguay.

Inicialmente estaba acusado de ser el promotor del llamado “triple crimen de General Rodríguez” (donde fueron asesinados los empresarios farmacéuticos Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón por vínculos con la efedrina) y de tráfico de drogas.

La jueza María Servini le dictó la “falta de mérito” por el triple homicidio pero lo procesó por el tráfico de 14 mil kilos de efedrina -utilizada para la fabricación de drogas sintéticas- entre 2007 y 2008.