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Por Marcelo Rodríguez
mrodriguez@cronica.com.ar

La derrota ante River desnudó las falencias de Boca de manera cruda, visceral. Se sabía que el puntero tenía varias zonas grises y el Millo, en el pasado Superclásico, las expuso todas. Por eso, en Boca va a estallar la Revolución de Mayo y Guillermo, como uno de los miembros de aquella Primera Junta, está llamado a ser quién defina el destino del Xeneize en un campeonato que lo sigue teniendo como líder, pero ya no cómodo y mucho menos con margen de error.

Se anuncian cambios, pero ¿habrá tantos? ¿Serán los jugadores que todos apuntan los que dejarán la titularidad? Nos permitimos dudar. Hoy las razones y las circunstancias no parecen del todo claras, y parece que Guillermo caminará en la línea fina de bancar a aquellos jugadores que lo acompañaron a lo largo de todo el campeonato y, tal vez, piense que la línea de fondo no es tan culpable y que todo nace (como en realidad nace), en la mitad de la cancha, donde Boca no tiene contención ni juego.

¿Los banca?
Nombre y apellido: Gino Peruzzi y Santiago Vergini. ¿Respaldar o hundirlos? Parece que la razón viene por el lado de respaldar a los dos jugadores, los más señalados; los que más sufren las descompensaciones del mediocampo. Por eso, hoy podríamos decir que juegan.

Mira el medio
Aquí Guillermo pondría su mayor atención, y lo bien que haría. La madre de todas las batallas: las ganadas y las perdidas nacen en el zona del mediocampo. Ni un lateral, ni un extremo te hace ganar un partido. Sólo lo logra el juego colectivo del medio, que es el filtro para los defensores y son los responsables de la manera de atacar.

En este sentido, hace tiempo venimos observando que Pablo Pérez no está en su mejor nivel. Y es por eso que ante la duda, se presenta hoy Leo Jara como posible reemplazante.

Sumado a esto también la posible convocatoria de Gonzalo Maroni para "hacer" de Centurión, entonces habría grandes chances de que el pibe juegue, por la simple razón de que, cuando debutó, lo hizo de manera satisfactoria.

El equipo
El posible equipo, ya que el mismo está conformado de muchas "sospechas", sería con Agustín Rossi; Gino Peruzzi, Santiago Vergini, Juan Insaurralde y Frank Fabra; Leo Jara y Wilmar Barrios; Fernando Gago y Gonzalo Maroni; Cristian Pavón y Darío Benedetto.

Una especie de 4-2-2-2, o con Gago bajando un poco más, para sumarse a la línea de volantes y dejar a Maroni como enganche, más cerca de los delanteros.

La idea es que Gago no sea el responsable de generar el equilibrio defensivo, que se pueda soltar más, y que se asocie con los delanteros y con Maroni. Que sea Barrios junto a Jara los encargados de los relevos. Que si tienen que ir a los costados, sea Gago entonces el que ocupe el medio.