Avellaneda puede vivir un momento incómodo si Boca consigue su séptima Libertadores. Enterate por qué.

Independiente es, posiblemente, el espectador menos neutral de todos los neutrales en esta final histórica entre Boca y River. A pesar de que si el Xeneize se queda con la Libertadores el Rojo clasifica a la próxima, sumado a que River fue el verdugo en esta Copa, un sector mayoritario del hincha del Rey de Copas prefiere que el equipo de Guillermo no consiga la séptima conquista continental para evitar que alcance a Independiente.

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Sin embargo, el destino puede jugarle una mala pasada a los fanáticos de Independiente. ¿De qué se trata? Es que el primer partido de Boca luego de la segunda final ante River será justamente en la cancha del Rojo como visitante, el 2 de diciembre. Sí, el Xeneize puede festejar la Copa precisamente en el Libertadores de América.

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Esa imagen es la que ningún hincha del Rojo quiere ver. Claro, para eso Boca primero deberá vencer a River y quedarse con su séptima Libertadores, cifra que el equipo de Avellaneda consiguió en 1984, hace ya 34 años. Si se da, ¿habrá pasillo para recibir a los campeones? ​De todas formas, los del Mellizo celebrarían el supuesto título con su gente el siguiente domingo 9 de diciembre, ante Atlético Tucumán en la Bombonera.

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